De dónde sale la tensión que traes
Las dos causas más comunes en Medellín no tienen nada de exótico: horas de oficina y horas de tráfico. Sentado frente a una pantalla, la cabeza se adelanta unos centímetros y el cuello sostiene un peso para el que no está diseñado. Manejando, los hombros se suben y no bajan.
El patrón es casi siempre el mismo: trapecio superior, elevador de la escápula, romboides. Es decir, la franja entre el cuello y los omóplatos. A eso se suma la zona lumbar en quien pasa muchas horas sentado sin apoyo.
El gimnasio no lo resuelve por sí solo, y a veces lo agrava: entrenar sobre un músculo que ya está acortado lo acorta más. Lo que hace falta primero es liberar, y después fortalecer.



